Caracas Actualizado: Guardar

Nicolás Maduro sigue sin resolver la acuciante crisis humanitaria ni las fallas eléctricas, y sin dar respuesta a la escasez de gasolina, pero sí ha decidido enviar a la Asamblea Nacional Constituyente una propuesta de ley antibloqueo con el objetivo de revertir las sanciones económicas que ha impuesto el Gobierno de Donald Trump y varios países que no le reconocen como presidente. Aseguró anoche que la idea viene del Ejecutivo y de la vicepresidenta chavista, Delcy Rodríguez, quien sería la corredactora de la ley, con el objetivo de «blindarse de manera urgente contra tantos ataques y emprender una remontada económica, financiera, social».

En una transmisión televisada, Maduro zanjó con que Venezuela tendrá resultados de la ley para finales de año, por lo que ha solicitado «su aprobación con urgencia reglamentaria para enfrentar los efectos nocivos del bloqueo criminal». El lunes de la semana pasada, el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, anunció sanciones contra el Ministerio iraní de Defensa y contra Maduro, por considerar que violaron el embargo de armas que pesa sobre la República Islámica.

El anuncio de Maduro tiene lugar dos días después de que creara un «Consejo Militar Científico» para la fabricación de armas, y así lograr lo que llamó la independencia de la Fuerza Armada Nacional. El Gobierno chavista ha volteado la mirada nuevamente al asunto bélico, y ha asegurado que igual contará con el apoyo de Rusia, China e Irán (países aliados), al tiempo que presumió que sus equipos militares serán «de la más alta tecnología del mundo».

Maduro ha mantenido siempre al cuerpo castrense satisfecho porque tenerlo bajo su control le garantiza durabilidad en el mandato, y es algo con lo que lucha Juan Guaidó, el líder opositor reconocido por más de medio centenar de países en enero de 2019, que a diario envía mensajes a la cúpula militar para que le ayuden a reconstruir la democracia del país, pero hasta ahora no ha logrado ponerla de su lado

Mientras tanto, el país sufre su segunda crisis de transporte por la escasez de combustible en lo que va de año, y registra insoportables cortes eléctricos en una gran parte del país, incluida Caracas. En el estado petrolero Zulia (oeste), las personas han protestado por varios días por la falta de energía eléctrica, y en el estado Yaracuay (noroeste) se han saltado también el confinamiento para quejarse por la falta de gasolina y otros servicios como el agua.

Todos ellos dicen estar hastiados de la negligencia del Estado y han recibido la respuesta del régimen con equipos antimotines que han dispersado y reprimido las protestas espontáneas, pese a que la oficina de la Alta Comisionada de los Derechos Humanos publicó un informe este mes acusando al régimen de Maduro por crímenes de lesa humanidad. Guaidó por su parte, ha apoyado a los venezolanos y ha visto una oportunidad para retomar las protestas contra el régimen de Maduro.

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