Hace pocos días se observó algo poco común e inesperado. Francia retiró su embajador en Estados Unidos por la decisión de Australia de romper un importante contrato de adquisición de submarinos con Francia y en su lugar firmar uno con Estados Unidos. Ese contrato fue ganado por Francia sobre Japón hace cinco años en una fuerte batalla comercial. No fue solamente la pérdida de un gran negocio, sino también la molestia pública de Francia por haber sido informada a última hora por su importante aliado Estados Unidos. Por supuesto, el tema es mucho más profundo que aquello que las apariencias muestran.

Australia y China

La situación geopolítica australiana ha cambiado radicalmente en los últimos cinco años. Cuando Australia firmó el acuerdo con Francia, China era un país en plena explosión de una economía de mercado creadora de muchas de las megaempresas en el mundo. Era además el paraíso de las empresas occidentales que buscaban entrar en el atractivo mercado chino. En particular, China se convirtió en  un comprador muy relevante de las materias primas australianas. Todo parecía que iba viento en popa.

Ahora, China está cortando las alas de la iniciativa privada por temores de la pérdida del control político por parte de la élite comunista. Australia cometió el “error” de solicitar públicamente un estudio más profundo de los orígenes del Covid-19. Esto desató la ira china y la estrategia china de atacar a Australia, tratando de ahogarla económicamente reduciendo las compras de materias primas.

Esto y otros indicadores de actitudes chinas aclararon para Australia las pretensiones expansionistas chinas en la zona geográfica donde ella está ubicada. Esto coincide con el enfoque estratégico de Estados Unidos que está moviendo sus recursos e intereses desde el Medio Oriente hacia Asia. Estados Unidos le abrió la posibilidad a Australia de adquirir submarinos de propulsión nuclear, tecnología que solo se había compartido con el Reino Unido. Estos submarinos son muy superiores, pero también hay que reconocer que este es un juego de ajedrez de largo plazo, su entrega ocurrirá en 20 años.

Francia y la geopolítica

Este domingo en una entrevista en el programa de Fareed Zakaria, el Embajador de Francia mencionó que estará regresando a Washington la semana próxima. Biden y Macron ya habían conversado y confirmaron su alianza. En todo caso, Francia solo podía ofrecer submarinos convencionales a Australia. De alguna manera se reforzaba el sentimiento que la alianza entre los países angloparlantes estaba por encima de cualquier otro acuerdo. Francia y Estados Unidos necesitan tiempo para recuperar la confianza mutua.

Estados Unidos desde hace muchos años está buscando reducir su huella militar en Europa y lograr que Europa aumenté su presupuesto militar, más ahora con el surgimiento de la rivalidad con China. Francia es el país de la Comunidad Europea militarmente más activo y seguramente es la pertenencia a la Unión Europea la que más ha limitado una acción más agresiva de Francia en ese aspecto. Para Europa, Rusia sigue siendo una amenaza, ella todavía tiene pretensiones imperiales, aún cuando no tenga la capacidad económica. Sin embargo, ahora China es una posibilidad de alianza con Rusia a futuro y de preocupación europea.

Se recomiendan los siguientes artículos: George Friedman: Why Australia Spurned France, The strategic reverberations of the AUKUS deal will be big and lasting, Ganging up on China y Quad countries vow to work for freedom in region.  La imagen es cortesía de U.S. National Archives & DVIDS.