“No creo que un gobierno en el exilio sea la solución”, asevera Milos Alcalay
Enrique
Meléndez
El
exembajador de Venezuela ante la ONU, Milos Alcalay, asegura que no está
planteada la instalación de un gobierno en el exilio, tal como lo efectuó España
en París, Francia, después de la Segunda Guerra Mundial, y enfatiza que la solución
a la crisis se debe trabajar en Venezuela.
Alcalay
desempeñó funciones como viceministro Relaciones Exteriores, ex embajador de
Venezuela ante la ONU, Brasil, Israel y Rumania. También fue Secretario General
del Parlamento Andino y Secretario Internacional Alcaldía Metropolitana de Caracas.
El
diplomático le exige mucha valentía al presidente de la Asamblea Nacional (AN),
Juan Guaidó, así como al resto de la dirigencia que aprobó la continuidad
legislativa del parlamento y el gobierno interino, especialmente luego de las
amenazas del gobierno de pasar a la acción represiva con el lema “se acabó la
guachafita”-
La comunidad internacional desconoce unas elecciones, que han sido caracterizadas como fraude por el incumplimiento de los estándares democráticos»
“Es
muy difícil prever que es lo que va a pasar. Yo sí pienso que este tipo de
amenazas son como una especie de boomerang”, considera.
– Nicolás Maduro amenaza con disolver a la Asamblea Nacional,
declarada en continuidad administrativa, y la presidencia interina de Juan Guaidó,
que también asumió esta condición, ¿usted recomendaría un gobierno en el
exilio, como sucedió durante la época de la España franquista?
–
Me parece que esta amenaza la lanza en un momento en que, en lugar de buscar
mecanismos, que permitan enfocar una realidad. No solo nacional sino
internacional, la cual desconoce unas elecciones, que han sido caracterizadas
como fraude por el incumplimiento de los estándares democráticos. Al día
siguiente de haberse realizado fueron rechazadas por la Unión Europea, Estados Unidos,
el Grupo de Lima y la comunidad democrática internacional.
“En
vez de buscar mecanismos que encuentren una salida de paz, tranquilidad y cumplimiento
constitucional, utiliza los mecanismos del poder que han hecho el fraude, para
amedrentar y atropellar a quienes quieren que se cumplan los mecanismos de
solución pacífica de las controversias”, agrega.
Los índices económicos, sociales, políticos cada vez presentan una peor situación en Venezuela”
–
Esa amenaza demuestra que, a nivel de la credibilidad en el campo
internacional, el gobierno se continuará aislando cada vez más. Y en lugar de
buscar una solución en el exterior, personalmente, creo que el problema de
Venezuela se soluciona en Venezuela. Por supuesto, los dirigentes que han
tenido que salir al exterior representan un importante peso de la diáspora: más
de cinco millones de venezolanos tienen mucho que decir. Pero, efectivamente, la
búsqueda de la solución tiene que ser en Venezuela, para Venezuela y con los
venezolanos que están luchando por una tentativa constitucional.
“No
creo que un gobierno en el exilio sea la solución. El amparo de la comunidad
internacional, cada vez está más clara que, en la medida que el gobierno avanza
con medidas fraudulentas, atropellos y amenazas, y las cuales no son la vía
para encontrar una solución al drama que está viviendo Venezuela en donde todos
los índices económicos, sociales, políticos cada vez presentan una peor
situación”.
“Después
de haber sido el país más rico de América Latina, se ha convertido en el país
más pobre. Hasta los pobres tienen que salir por vías heroicas para sobrevivir.
Todo lo contrario, a lo que había prometido en 1999 Hugo Chávez, que era hacer
un gobierno de los pobres, y lo que ha hecho es un pobre gobierno”.
Es aquí en Venezuela en donde tiene que encontrarse una solución. No en Bogotá no en Washington, ni París»
– En caso de
que sea detenido Juan Guaidó, tomando la palabra de Maduro, quien dijo que no
iba a aguantar más esa guachafita, lo que queda es un vacío de poder, en ese
sentido ¿No le parece?
–
Es muy difícil prever que es lo que va a pasar. Este tipo de amenazas son como
una especie de boomerang. No creo que la solución sea un gobierno en el exilio.
La solución es en Venezuela, y hay que enfrentarla con la valentía que requiere
un gobierno que ha perdido la brújula, el respaldo popular e internacional y
las formas de sobrevivencia económica.
–
En lugar de un gobierno en el exilio, habría que exilar más bien a los que han
llevado adelante un régimen criminal, vinculado al terrorismo, corrupción,
narcotráfico, y esa es una solución que ya ha escapado al entorno nacional.
Pero es aquí en Venezuela en donde tiene que encontrarse una solución. No en
Bogotá no en Washington no en París sino aquí en Venezuela.
–
Suena muy fácil establecer un gobierno en el exilio. Pero lo fácil no es lo
apropiado, lo indicado. Es que la misma gente que apoya este gobierno, cada vez
más aislado, entiende que ya llegó su fin. Es inviable un gobierno como este.
Ha habido dictaduras, pero que han ofrecido calidad de vida a la población, que
ha llevado a cabo una política de desarrollo en lo económico, en lo social;
siendo, no obstante, un fracaso desde el punto de vista de los derechos
humanos, y por eso han terminado dictaduras como la de Marcos Pérez Jiménez.
Presidentes que podrían ser aliados, cada vez le gusta menos retratarse con una figura tóxica que ha colapsado como gobernante»
–
Aquí hay una dictadura que, además de eso, no sabe gobernar, porque la
incapacidad la ha llevado a los extremos. No creo que la solución sea fuera de
las fronteras. Porque estamos ante un gobierno cada vez más aislado. Amenazas
como quien no vote no come, no es forma de hacer viable un régimen que trata de
aferrarse más al poder. Cada vez se va aislando más, ni siquiera sus amigos de
izquierda lo ven como alternativa.
–
Presidentes que podrían ser aliados, cada vez le gusta menos retratarse con una
figura tóxica que ha colapsado como gobernante, porque no ha sabido darle rumbo
a una política de Estado que supere las condiciones de miseria. Parece mentira
que quien tenga que buscar una solución que sufren los venezolanos son otros
países.
–
Tiene que ser Colombia, el país que le dé los documentos de identidad a los
venezolanos, pues el presente gobierno no se los da. Tiene que ser Brasil… Eso
no es algo viable, a pesar de la solidaridad que hemos tenido de esos países a
ese respecto.
– Hay dirigentes políticos que le sugieren a
Guaidó que solicite la aplicación del R2P (Responsabilidad de Proteger) ¿Por
qué hasta ahora no se ha utilizado este mecanismo, que viene siendo reclamado?
–
Porque en el derecho internacional las situaciones tardan. No solamente se
trata del caso de Venezuela, sino que hay varios en el mundo. Situaciones como
la de Siria, Corea del Norte y de otros países, que viven un verdadero drama,
parecido al de Venezuela. La solución internacional tarda, pero llega.
Basta con ver la situación de pobreza que vive el país, la ausencia de soluciones al drama social, el drama sanitario»
–
La Responsabilidad
de Proteger no basta con invocarla, sino que está allí. En las Naciones Unidas
todos los cancilleres han aceptado ese principio de responsabilidad de
proteger, y esto porque hemos visto que en el caso de los sirios, así como de
otros pueblos han terminado por afectar a otros países, y la situación cada vez
es peor, y es por eso que la comunidad internacional ha adoptado esta doctrina
nueva, que cada vez es más exigible, esto es, el de proteger a la población.
–
Basta con ver la situación de pobreza que vive el país, la ausencia de
soluciones al drama social, el drama sanitario, tal como ha sido evidenciado
por los organismos internacionales. Están las violaciones de lesa humanidad,
que exigen la aplicación de ese principio que existe en las Naciones Unidas, y
que ha sido votado y aprobado por todos los países.
–
De manera que cuando se dice que hay que invocarlo; ciertamente, hay que
invocarlo, pero no por nosotros, sino porque existe, pues el derecho internacional
ha evolucionado, y no permite que los países sean aplastados por regímenes
autocráticos, como el que tenemos los venezolanos.
– ¿Cómo ve
usted la situación de Nicolás Maduro en la Corte de Justicia Internacional;
luego de que la fiscal del caso suyo, considerara que las acusaciones en su
contra dan lugar a un proceso judicial?
–
La Haya es para
este régimen una de las banderillas, para decirlo en lenguaje taurino, que lo
va a afectar por dos vías. Una es la vía absoluta ausencia de diplomacia
profesional en el caso de la Corte Internacional de Justicia, diplomacia que
no estuvo presente a la hora de defender, lo que con tanto profesionalismo
llevó la de la República
civil, y se ha perdido esa diplomacia.
La CPI es un camino, que no es lo más rápido que muchos quisiéramos. Pero es imposible de detener sus dictámenes»
–
Se ha ido, en ese sentido, de un extremo a otro pues se ha pasado de ese
profesionalismo a uno improvisado, y es por eso que se ha perdido el Esequibo
en ese juicio. Mientras que Guayana sí ha demostrado que posee esa experticia,
pues ha manejado los mecanismos jurídicos mejor que los diplomáticos de Nicolás
Maduro. Y ahora éste va a tener que enfrentar lo que con tanta meticulosidad,
con tanto acierto desde 1936 se logró con el Acuerdo de Ginebra. Es decir, la
falta de profesionalismo, el tratar de utilizar mecanismos que impliquen la
entrega del territorio en una primera etapa o las amenazas contra el gobierno
de Guyana han llevado a esta situación.
–
La otra vía la constituye el tema de la Corte
Penal Internacional, a pesar de los vínculos nefastos que
tiene la Fiscal
de esta corte con la embajadora del régimen de Nicolás Maduro, hermana de Tarek
El Aissami; de recibir, además, a Maikel Moreno, al Fiscal General, para que,
en vez de responder por las violaciones de los derechos humanos, no ha podido
negar un hecho que las Naciones Unidas; que la OEA, que los países miembros de
la propia CPI han certificado.
–
De manera que la CPI
es un camino, que no es lo más rápido que muchos quisiéramos. Pero es imposible
de detener sus dictámenes, frente a las pruebas absolutamente contundentes de
que aquí hay violaciones de lesa humanidad. Entonces, repito, a pesar de los
vínculos nefastos de la fiscal Fatou Bensouda
con altos funcionarios del régimen, que trata de culpar ahora a los policías, que
trata de culpar ahora a las FAES o a los militares que han cumplido las
órdenes. La CPI no se hizo para castigar a los soldados o los policías, sino
para castigar a los principales responsables, a los que han dado las órdenes a
esos organismos: jefes de Estado, jefes de gobierno y altos funcionarios
gubernamentales.
Ha habido diferencias en muchos temas; con respecto al Medio Oriente, a Europa, a China o Corea del Norte; pero en el caso de Venezuela ha habido una coincidencia»
– Es como si en los juicios de Nuremberg; después de la
Segunda Guerra Mundial, en vez de juzgar a los grandes responsables del
genocidio, fueran a castigar a unos agentes de la SS o a los soldados que cumplían órdenes, a ese
respecto. Que, por supuesto, merecen también ser castigados. Pero la CPI se hizo para culpabilizar
a los actores del más alto nivel, y que es lo que tratan de desviar, y por eso
es que se ha producido una gran indignación en los Estados miembros; pues la
comunidad internacional está consciente de quienes son los responsable de haber
llevado al país a un colapso total.
– Mi conclusión es que de la CPI, basada en el Tratado de Roma, es
absolutamente imposible escaparse; más tarde o más temprano los responsables
tendrán que cumplir con lo que establece el Tratado de Roma.
– ¿Usted cree que el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, pudiera
revisar lo que ha sido hasta ahora la política de nación con respecto al
régimen de Maduro?
– Estados Unidos se rige por principios y por valores, al
igual que los países democráticos, donde no basta con que sea Trump o Biden el
que decida. En los EEUU ha habido posiciones categóricas del Senado, de la Cámara de Representantes.
Ha sido una posición de Estado.
– Ha habido diferencias en muchos temas; con respecto al
Medio Oriente, a Europa, a China o Corea del Norte; pero en el caso de Venezuela
ha habido una coincidencia ¿Que habrán tácticas distintas? Eso es lógico, cada
gobierno tiene sus propias tácticas. Entre el principio rector, que animó tanto
a Obama; que comenzó con las sanciones; que continuó con Trump y ahora
continuará también con Biden.
Hay un régimen que incumple con la Constitución, que atenta contra la libertad y los valores de la democracia»
– Porque se trata de un país que está aferrado al derecho
internacional; que es lo que, precisamente, está incumpliendo el régimen; está
incumpliendo tratados que ha suscrito en materia de derechos humanos, en
materia de sus compromisos con el narcotráfico; con el terrorismo y,
precisamente, el incumplimiento de esas normas hace que cualquiera que esté en la
Casa Blanca, tenga la continuación, junto
con los otros países, que forman parte de la OEA, la Unión
Europea, el Grupo de Lima.
– De manera que no creo que, en cuanto al fondo de la
cuestión, en lo que se refiere a la apreciación de que en Venezuela hay un
régimen que incumple con la
Constitución, que atenta contra la libertad y los valores de
la democracia, en su conjunto, se produzca un cambio; como sí se puede dar a
nivel de la estrategia a seguir.
Fuente: La Razón

