La situación política interna en Venezuela, que había estado en cuarentena prácticamente desde antes de la pandemia, tuvo varias sacudidas esta pasada semana. Los movimientos son el efecto directo del anuncio de elecciones parlamentarias en Diciembre. Sus principales causantes son la búsqueda de legitimidad para dichas elecciones por parte del régimen y por el lado de la oposición son las definiciones a las cuales obligan las elecciones y las estrategias a seguir. La realidad venezolana no cambiará mientras haya sanciones internacionales y no sea factible financiamiento externo y eso no es factible con elecciones bajo las condiciones existentes. Mientras tanto, los políticos discuten pero para todos los ciudadanos continúan empeorando las realidades cotidianas de los servicios básicos, siguen las dificultades económicas y los efectos de la pandemia siguen acrecentándose.

La oposición frente a las elecciones  
Las elecciones están sirviendo de catalizador para el reacomodo de la oposición. En este momento se observan primordialmente tres posiciones:

  1. Participantes en elecciones – Estos incluyen a los de la mesita, la Asamblea paralela de Parra y los que están por unirse a este grupo. El canciller turco escuchó posturas de Henrique Capriles y Stalin González para un “acuerdo” con Maduro,  pero se sospecha que el número de tránsfugas es mucho mayor.
  2. MUD/G4 – Representan el status-quo de la oposición y son liderados por Guaidó. Este ha buscado la unidad de toda la oposición, donde se reunió con María Corina y ha hecho intentos para un encuentro con Capriles. En los 5 puntos del Pacto Unitario firmado por partidos a favor de Guaidó aparte de hablar de trabajar en forma unitaria a lo interno y con los aliados internacionales no hay una estrategia definida. Por información de otras fuentes lo que se propone es hacer una consulta nacional, más allá de repetir lo que ya se aprobó y no se cumplió el 16J, ahora buscaría extender el término de la AN actual y por defecto el gobierno interino de Guaidó.  Una situación adicional a considerar, es que con las posibles deserciones como se hará para activar la AN en Enero 2021 y el hecho que el régimen dispondría de una AN, resultado de las elecciones de Diciembre, con representación minoritaria de la oposición.
  3. Posición más frontal contra el régimen – Este grupo quiere motivar una mayor participación internacional y la reunión Guaidó-MCM y las reacciones posteriores (a favor y en contra) han servido para proyectar y consolidar a MCM como líder nacional. Este es un hecho que ya se notaba en las encuestas, donde ella ha venido subiendo y Guaidó ha venido bajando. Esto tiene importancia a futuro y de alguna manera las palabras de Abrams contra la posición de MCM confirmaron este hecho. MCM respondió a estas: “Fantasía es creer que el régimen va a salir de otra manera que no sea con fuerza”. Es curioso que la MUD/G4 haya dedicado mucha energía para criticar a MCM, pero el enemigo realmente siempre estuvo dentro de su seno.   

Los aliados internacionales y la oposición
Desde el exterior se observa con interés y preocupación lo que ocurre con la oposición venezolana y allí vale la pena revisar las diferentes posiciones:

  • Estados Unidos – Salen mensajes cruzados desde hace un buen tiempo, muy diferentes los del Departamento de Defensa a los del Departamento de Estado. En esta caso ha sido el Departamento de Estado el que ha manifestado su preferencia por Guaidó, por un lado James Story diciéndole a Capriles “que no se venda barato” EEUU: Solo la unidad en torno a Guaidó garantiza la presión internacional. Por otro lado, Abrams declara que la propuesta de María Corina es la de un plan B surrealista. El mismo Abrams ya había dicho en el pasado que «El uso de la fuerza militar estadounidense no depende de Guaidó». Por supuesto, tampoco depende de MCM y definitivamente a ninguna potencia le gusta que le digan públicamente lo que debe hacer. También es cierto que es la obligación del político local (como lo hizo Churchill en su época) hacer las solicitudes a la espera de la llegada del momento oportuno. Para que Estados Unidos y aliados actúen la situación de Venezuela tiene que representar una amenaza para su seguridad propia y la del continente.
  • Europa – Mucho más alejada de América lo que busca es alguna solución electoral que le ahorre dolores de cabeza. Ahora con el “indulto” de los presos políticos, y con España a la cabeza, tratarán de mejorar las “condiciones electorales” para buscar la participación de la oposición en las elecciones parlamentarias. Bien lo dijo Beatriz Becerra cuando calificó de vergonzoso el comunicado de España sobre los “indultos” en Venezuela.  
  • América Latina – Colombia realiza declaraciones públicas asociadas al narcotráfico y la guerrilla y desconociendo las elecciones, al igual que la OEA. De resto, la mayoría está envuelta en sus propios problemas de pandemia.

El régimen
Ha tomado acciones con los presos políticos, en volúmenes, como no lo había hecho antes. Todo aparenta reflejar la búsqueda de la legitimidad de las elecciones parlamentarias y el consecuente debilitamiento o eliminación de la AN en Enero 2021. Ya los políticos de oposición aliados (o en vías de serlo) del gobierno han presentado estos “indultos” como logros propios y como las posibilidades de un futuro mejor. La realidad es que el régimen envía a Requesens a su casa y al día siguiente se lleva a la madre de un diputado para un “interrogatorio”. Con respecto a los “indultos”, la puerta giratoria de la represión no garantiza que mañana no regresen a la cárcel algunos y/o entren otros.   

En este mundo hay diferentes interesados, entre ellos los militares. No se tiene información pública, pero el periodista Hernán Lugo Galicia reporta “Jugada política  vs presión militar. En el seno militar dudan que Maduro pueda enfrentar los duros escenarios evaluados por el Ceofanb; presionan para que Vladimir Padrino López esté al frente de cualquier cambio”. Quién sabe?.  Finalmente, Maduro detalló cuáles piezas de la cúpula en Miraflores serán candidatos en el show electoral lo cual llevará a cambios en el gabinete y quién sabe si en el futuro esté buscando el “Maduprilismo”.